¿HAS PERDIDO TUS DETALLES?

ILLUMINA EL MUNDO

Mensaje de Anne Givaudan para las vacaciones
Las vacaciones se acercan… viajemos o no, es un buen momento para reunirse con la familia, amigos…  Para rehacer el mundo y disfrutar de momentos preciosos que nos propone la Vida.
Algunos me dirán: “¿Qué me dices de los aviones que deshacen las nubes, de los perturbadores endocrinos en los cosméticos y en la ropa? ¿Los alimentos llenos de pesticidas? ¿Los muebles que sueltan emanaciones tóxicas? ¿Las guerras en tantos lugares, las huelgas, los conflictos?… Y tantas cosas más”
Por todo eso, os propongo hacer una PAUSA, una verdadera pausa. No en el sentido que todo nos dé igual, que no nos importe nada de lo que pasa en la Tierra, más bien una pausa que permite generar más claridad y más Luz.
Por esto, lo repito e insisto otra vez: No os dejéis inundar por las noticias tristes, las que nos dejan impotentes. Escuchad lo que pasa en el mundo y después… ¡SOLTADLO!
Cuando digo: escuchad, significa también leer y todos los numerosos soportes, como la radio, la tele, Internet son también desestabilizantes.
Algunos me comentan: “no miramos más la tele… “, pero si se reemplaza por Internet… ¿Dónde está la diferencia?
No sois el salvador del mundo, ni del universo, ni siquiera de vuestros amigos o de la familia, así que: disfrutad de esos momentos calurosos con vosotros mismos y con el mundo entero. Haced lo que sentís que es bueno para vosotros, no siempre está en el hecho de hacer o de actuar. Daros el derecho a soñar en un mundo nuevo y quizás “no hacer nada”.
Para ayudar al mundo, si lo sentís, podéis hacer algo muy sencillo: Sed como las hadas o los elfos que difunden la Luz a su alrededor, donde sea y hagan lo que hagan. Cuando penséis en eso, visualizad vuestra aura crecer, agrandarse y con una expiración, insisto bien: una expiración, sentid como el aura toca todo lo que se encuentra a su paso, como un inmenso rayo de amor. Para esto, no hace falta gestos complicados como arrodillarse, u otra cosa… Iluminas el mundo, el tuyo, el de los otros; cada vez que lo sientes y tantas veces como te apetezca. Lo puedes hacer cuando despiertas y decirte cuando soplas: “Iluminar el mundo”. De ese modo el rayo de Luz sigue viajando a su ritmo. Es sencillo y potente.
Os mandamos Antoine y yo mucha Luz y Amor hasta volver a vernos en septiembre.
Anne Givaudan

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